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'Friki', que palabra tan despectiva.
Últimamente se ha popularizado la palabra 'Friki' en nuestra sociedad para nombrar a todo aquel personaje que por una u otra razón nos parece un excéntrico, bien porque sea un fan incondicional del manga japonés como por ser un fanático de los ordenadores. Sobre estos últimos en general querría hablar un poco por haberme visto etiquetado dentro de susodicho calificativo. Pues bien, en general, la gente tiende a llamarnos 'frikis' (el que nos llama geeks tiene la entrada al cielo ganada) porque les inspiramos una cierta incomodidad debido, en su mayoría, a que nuestro conocimiento informático va más allá de la media; en general porque es nuestro trabajo y sobre todo nuestro hobbie. Y debe ser que eso a la gente le molesta (vamos, que le jode): deberíamos estar todos en trabajos no gratificantes en lugar de estar haciendo exactamente lo mismo que probablemente haríamos si no nos pagaran por ello (eso si, sin entregas). Y esto me ha dado que pensar: cuando un médico tiene su casa forrada de libros de medicina y invierte gran parte de su tiempo a leer cual es el estado del arte nadie dice: jo, que pedazo de friki!. Por el contrario se le reconoce su condición de persona estudiosa y aplicada. Entonces, ¿qué pasa con nosotros? que invirtamos nuestro tiempo libre en aprender un nuevo lenguaje de programación o en configurar tal o cual característica de nuestro sistema operativo ¿qué tiene de malo? ¿y de despectivo? Supongo que a veces todos tendríamos que mirarnos el ombligo y preguntarnos si ese término lo estámos usando por pura envidia, desconocimiento y simple amargura por no poder desempeñar el trabajo que se quisiera hacer. Bueno, han sido palabras envenenadas, en parte por el retraso del vuelo, de un consultor en viaje de trabajo, posteando en la terminal de Munich desde su MacBook: ¡QUE FRIKI! oh wait!!!!!!! |
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