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Vacaciones de verano
Que el cliché ibero-veraniego por antonomasia sea el veraneo playero con chiringuito y sombrilla no debería asombrar a nadie. ¡Qué levante su castiza mano quién no haya tenido vacaciones infantiles a lomos de un R5 con padre, madre, abuelos, periquitos y de fondo Labordeta y Carlos Cano!
Amén de no tener alberca donde retozar, ni pueblo que rodeara la alberca, ni provincia castellana donde situarla en el mapa, mis vacaciones de niñez fueron una mezcla de quincenas playeras en Cadiz - en un piso que nos prestaban unos amigos de mis padres - y chapuzones en la pública piscina-foso de mi barrio de madrid los dos largos meses restantes. Recuerdo el tortuoso camino descendiendo hasta la costa, el innegable olor a salitre a escasos minutos de llegar, recuerdo las olas arreciando, la arena cubriéndolo todo cuando soplaba levante. Me llena de morriña recordar cómo me fascinaba bajar a los recreativos de la costa, con sus luces y sus neones, sus helados 'superespeciales' con sombrillita y bengala. Cegado por el oropel deambulaba por el paseo marítimo disfrutando de las tiendas precursoras del todo a 100 con sus cubos, colchonetas, gafas de buceo y plastiquería varia. Es curioso ver como, cuando uno es pequeño, disfruta al ver una costa totalmente demacrada por la mano del hombre; bloques de 20 pisos a pie de playa y Geordie Dan para cenar. Me da un poco de pena sentir que recuerdo con añoranza esos tiempos en los que disfrute, como niño que era, de las malogradas costas españolas. Pero también recuerdo cómo los adultos disfrutaban por igual del espectáculo. Puede que, después de todo, algo de uno mismo sea niño para siempre. |
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Kelisidian (19.7.09 15:04) No todo el mundo tenía la posibilidad de viajar a la costa en los tiempos que comentas...y si además era en un piso prestado, eso quiere decir que tu madre se daba una buena "jartá" de trabajo para dejar todo mejor que lo había encontrado... Disfrutar de las costas era un lujo para los ciudadanos del interior, estuvieran como estuviesen... ¿Recuerdas haber ido al cine al aire libre, con doble sesión, bocadillos y al cabo de un rato, el trasero acorchado y un frío de narices? Cádiz es una provincia digna de recordar...yo que tu volvería con cuidado al atravesar Despeñaperros si vas en coche, aunque gracias al cielo, el paso a mejorado mucho...¿recuerdas? Saludos |
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narbona / Página web (20.7.09 13:39) Los recuerdos de la niñez (salvo cuando ésta esté envuelta en acontecimientos extraordinariamente desagradables que escapan a nuestra voluntad), y aún asi, tienen la virtud de coincidir con el extreno de un sinfín de "antenas" para percibir todo lo que nos llega del exterior. De ahí que los olores, sabores, colores.. y todo cuanto tenga que ver con los sentidos y la percepción cobran un valor especial. Y suelen ser, por lo general, inolvidables. Y si, en efecto: siempre llevamos una parte del niño que fuimos con nosotros. A veces sale a flote, a pesar de nuestra adultez. Debieras volver al Sur. Y ver que te parecen los sitios de tu niñez visto con las antenas de ahora... A esa zona que indicas y a otras, como Huelva. Descubrirías paisajes de playas que parecen no tener fin y que no pueden ser tocadas ni explotadas de la forma habitual en años pasados. Todavía hay playas vírgenes. Y la luz... por algo a esto lo llaman la Costa de la Luz. Podrías continuar hacia Portugal que está aquí al ladito. Fantástico también... Un saludo. |
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Take our / Página web (11.10.09 13:00) Cheap |

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